miércoles, 2 de noviembre de 2011

LAS JUNTAS DE CLASIFICACIÓN DOCENTE DE EDUCACIÓN TÉCNICA Y LA ELECCIÓN DEL 3 DE NOVIEMBRE DE 2011

La organización de las Juntas de Clasificación Docente del Ministerio de la Ciudad de Buenos Aires reconoce la existencia de un articulado normativo común, pero la Reglamentación del estatuto indica la jurisdicción de las distintas Juntas de Clasificación de acuerdo con el nivel educativo. Para el nivel medio técnico, existen dos organismos permanentes denominados Junta de Clasificación Docente Zona IV y Zona V, que son los encargados de calificar y clasificar a los docentes de las escuelas públicas técnicas de toda la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Cada una de ellas está integrada por nueve personas de las cuales seis son votadas por todos los docentes titulares, interinos y suplentes.

Estas seis personas son docente titulares, deben tener diez años como mínimo de ejercicio profesional y no menos de cinco años como titular. Son elegidos por los propios colegas en ejercicio de acuerdo con las listas presentadas por los docentes interesados o por las distintas agrupaciones gremiales (para presentar una lista en el acto eleccionario se requiere del auspicio de, por lo menos, cien docentes que figuren en el padrón de la jurisdicción de la Junta de Clasificación respectiva).

A su vez, los otros tres miembros son designados por el Ministerio de Educación. También son docentes en actividad y debe cumplir con los mismos requisitos que impone el Estatuto del Docente para los miembros votados por los docentes. Son los representantes del Ministerio en las Juntas de Clasificación y, en consecuencia, de la política educativa que ésta sostiene.

Esta situación evidencia dos aspectos significativos: la posibilidad de la elección de la mayoría de los integrantes por parte de los docentes y la participación minoritaria del Ministerio de Educación en la composición de las Juntas.

El hecho de que sean los mismos docentes los que tengan la posibilidad de elegir democráticamente a sus propios colegas para que controlen el ejercicio, la calificación y la ética del trabajo, pone de manifiesto, desde la normativa vigente, la presencia de una de las características de todo profesión: el control es realizado por los propios colegas profesionales.

Por su parte el segundo aspecto nos remite al grado de autonomía de este cuerpo colegiado con respecto al Estado de la jurisdicción. El hecho de que el Ministerio participe en minoría (un tercio de la composición) en estas Juntas nos lleva a conjeturar que las mismas mantienen un buen grado de independencia con relación a la injerencia del Poder Ejecutivo en sus decisiones. Ambos hechos son altamente valiosos en la conceptualización de la docencia como trabajo de carácter profesional.

Quizás ahora más que nunca la educación es centro de atención y objeto de consideración crítica. Las miradas se dirigen, entre otras cosas, hacia la transformación de las escuelas esperando que ellas desempeñen un papel significativo en la mejora de la calidad educativa.

La defensa del ESTATUTO DEL DOCENTE como marco legal para el ejercicio profesional, debe traducirse en el ejercicio pleno de la elección de nuestros representantes en la JUNTA DE CLASIFICACIÓN. Organismo éste, que aglutina distintas miradas, que a la luz de la discusión y el consenso, posibilitarán el enriquecimiento de ideas y propuestas educativas, en pos de alcanzar la tan ansiada calidad en la gestión educativa.

Lic. Prof. Walter G. Ramirez